Plan de lectura: Salmos 144
Porción Bíblica del día: Salmos 144:1-15
VERSÍCULO CLAVE: 2,10 y 11
Misericordia mía y mi castillo, Fortaleza mía y mi libertador, Escudo mío, en quien he confiado; El que sujeta a mi pueblo debajo de mí.
Tú, el que da victoria a los reyes, El que rescata de maligna espada a David su siervo.
Rescátame, y líbrame de la mano de los hombres extraños, Cuya boca habla vanidad, Y cuya diestra es diestra de mentira.
Énfasis: Dios mi roca inconmovible.
ENSEÑANZAS:
- Los hijos de Dios siempre están expuestos a continuos ataques tanto de Satanás, cómo del mundo, y en estas situaciones de peligro debemos desarrollar una fe viva, convencidos en que él es nuestro escudo y fortaleza. Su misericordia nunca cesará.
- En cada uno de nuestros días en la tierra necesitaremos de la fuerza de Dios para vencer nuestras debilidades.
- Siempre debemos buscar el rostro de Dios, escuchar su dirección, que nos sustenta y da denuedo y poder para proclamar al mundo su salvación.
