Porción Bíblica del día: Romanos 8: 18-30
Versículo clave: 26-27
Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.
Énfasis: El intercesor ante el Padre.
Enseñanzas:
- La comunión íntima con el Espíritu Santo es crucial para guiar, convencer y liberar a las personas de los males de este mundo, así como para recibir fortaleza en nuestro espíritu y superar los desafíos que enfrentamos.
- Cuando somos débiles y no sabemos qué orar, el Espíritu Santo intercede por nosotros ante el Padre.
- Él nos ayuda en la intercesión, al escudriñar los corazones y guiar nuestras oraciones según la voluntad de Dios.
