Porción Bíblica del día: Romanos 8: 9-17
Versículo clave: 15-16
Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.
Énfasis: Libres por el Espíritu de poder.
Enseñanzas:
- La Palabra de Dios nos pide vivir y andar en fe, pero es el Espíritu Santo nuestro testigo. Su presencia en nosotros nos recuerda quiénes somos y nos anima con su amor divino a vivir como hijos.
- ¿Pide ser lleno del Espíritu Santo diariamente? ¿Es obediente a la guía del Espíritu Santo? Si las respuestas son afirmativas, seguramente ya no vive en esclavitud.
- ¡Qué privilegio! Como hijos y coherederos disfrutamos de todas las bendiciones espirituales en los lugares celestiales.
