Plan de lectura: Salmos 142
Porción Bíblica del día: Salmos 142:1-7
VERSÍCULO CLAVE: 4 y 7
Mira a mi diestra y observa, pues no hay quien me quiera conocer; No tengo refugio, ni hay quien cuide de mi vida.
Saca mi alma de la cárcel, para que alabe tu nombre; Me rodearán los justos, Porque tú me serás propicio.
Énfasis: Dios guarda nuestro corazón y nuestra boca.
ENSEÑANZAS:
- Cuando David escribió este salmo, estaba profundamente angustiado y sentía una gran soledad, sentía desamparo. ¿Alguna vez en circunstancias dolorosas te has sentido así?
- El Señor permite que pasemos por tiempos de aflicción y soledad, para conocerlo más, y que comprendamos que él es nuestra “fortaleza y escudo”.
- No guardemos silencio, no caigamos en desánimo, pues él es nuestra ayuda y nos guardará de todo mal. Clamemos y confiemos.
